Queremos orar contigo
Cuéntanos qué estás viviendo. Alguien va a estar orando por esto.
Con palabras sencillas. No tienes que explicar más de lo que quieras.
Puedes enviarla sin poner un nombre. La revisa quien dirige el ministerio, y si se aprueba, el nombre (si lo dejaste) y el texto se comparten con el grupo de intercesores.